ARTISTAS CONTRA FRANCO

ARTISTAS CONTRA FRANCO. LA OPOSICIÓN DE LOS ARTISTAS MEXICANOS Y ESPAÑOLES EXILIADOS A LAS BIENALES HISPANOAMERICANAS DE ARTE

Editorial:
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES ESTETICAS
Materia
Teoría
ISBN:
978-968-36-4259-2
Páginas:
184
Encuadernación:
Rústica
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Entre 1951 y 1956, el Estado español organizó tres grandes ediciones de la Bienal Hispanoamericana de Arte, celebradas en Madrid, La Habana y Barcelona, por medio de las cuales pretendía renovar los vínculos plásticos entre España y América Latina y, de paso, ofrecer al mundo una nueva imagen del régimen franquista, ya menos propenso a las cruzadas y más interesado en a cultura. Apenas anunciada, sin embargo, la I Bienal Hispanoamericana de Arte fue objeto de una repulsa amplia y emotiva, encabezada en París por un grupo de artistas españoles exiliados –Picasso en primer lugar- y en la ciudad de México por los más connotados personajes de la plástica nacional –Rivera, Siqueiros, Tamayo, Mérida-, así como por la mayor parte de los intelectuales y, naturalmente, por la numerosa colonia de republicanos transterrados. “Artistas contra Franco narra las gestiones político-artísticas de los promotores de las bienales hispanoamericanas de arte y, sobre todo, las actitudes y peripecias de los artistas antifranquistas que entre 1951 y 1956 promovieron “contrabienales” en París, Caracas, México y La Habana, con el propósito de anteponer al “nuevo” arte del franquismo, otro arte –mas libre o más comprometido, que no siempre son sinónimos-, vinculado, al menos emocionalmente, con la República vencida. En principio, la oposición parisiense y mexicana atendió menos al carácter artístico de la bienal madrileña que al hecho, juzgado hipócrita y aberrante, de que fuera un acto oficial del fascismo peninsular. Esta actitud impidió apreciar la efectiva renovación que en estos momentos vivía la política cultural española y aun alentó –sobre todo en México y en especial a fines de los años cincuenta-, la agria querella entre los partidarios del realismo figurativo de carácter social y quienes en esos años comenzaban a explorar el camino de la abstracción. De modo que al conflicto político se agregó muy pronto un debate estético, y ello produjo un fenómeno confuso y muchas veces contradictorio, a menudo determinado por hechos tan disímbolos como el acuerdo militar hispano-estadounidense de 1951, el realismo socialista soviético, la Escuela de Nueva York o la Revolución Cubana.