CARLOS JURADO. EL ARTE DE LA APREHENSION DE LAS IMAGENES Y EL UNICORNIO

CARLOS JURADO. EL ARTE DE LA APREHENSION DE LAS IMAGENES Y EL UNICORNIO

Editorial:
TROCONI LETAYF
Materia
Fotografía
Páginas:
70
Encuadernación:
Rústica
$1,050.00 MXN
IVA incluido
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(Edición firmada por Carlos Jurado)
“Las cámaras fotográficas modernas no son más que la antigua ‘cámara oscura’ enriquecida con cientos de tornillitos y resortes”. Así inicia la explicación hecha por Carlos Jurado sobre la cámara. Según los más antiguos registros fue Adojuhr, un alquimista sevillano del siglo XI, el primero en conjugar el fenómeno de la cámara oscura con una emulsión fotosensible, obteniendo las primeras imágenes verdaderamente fotográficas de la historia hacia el año 1032 de NE. En esos años aciagos y oscuros de la Edad Media su hallazgo fue condenado por el reinado de Abbad III y Adojuhr sentenciado a muerte en 1067 bajo el cargo de gran infiel. Por los documentos que dejó se sabe que para sus experimentos utilizaba una cámara estenopeica fabricada con un material parecido al cartón y cuyo obturador estaba perforado con un cuerno de unicornio, o al menos esto es lo que afirma Jurado en su libro El arte de la aprehensión de las imágenes y el Unicornio, un relato fotográfico en el que la realidad se mezcla bellamente con la ficción para narrar la historia de la fotografía. El mago Merlín, el caballero Parsifal, Adojuhr, Leonardo Da Vinci, el chiapaneco Enrique Martínez y Nicéforo Niepce, entre otros, son los protagonistas de un relato fantástico a través de los siglos para rastrear el surgimiento del arte de la aprehensión de las imágenes. El Unicornio, pieza clave en la historia de la fotografía, fue cazado hasta la extinción para con su cuerno fabricar las cámaras mágicas que ayudaron en las victorias medievales de los tiempo de Merlín. La resina de Baltur, el cristal iridiscente de Androstián, las láminas de Jaldir y el resto de los ingredientes necesarios para la aprehensión de imágenes se perdieron en el tiempo, sin embargo, en la actualidad es muy sencillo seguir los pasos del legendario alquimista; por ejemplo, si no se tiene un cuerno de unicornio servirá un pequeño alfiler, común y corriente. Lo mismo la resina de Baltur: baste un poco de pegamento para suplirlo; y así con el resto de los materiales. El arte de la aprehensión de las imágenes y el Unicornio es una obra legendaria que transformó la historia de la fotografía en México. El maravilloso manual fotográfico-relato de fantasía, fue impreso por primera vez en 1974 y es acaso el libro de fotografía más fotocopiado en México, hasta su segunda edición en 1998, y luego en 2009, con motivo del cumpleaños 80 de Carlos Jurado. La primera impresión es casi tan mítica como los unicornios. Los mil ejemplares tirados por la Dirección General de Difusión Cultural de la UNAM se agotaron pronto y muchos se perdieron en el misterioso incendio de la Cineteca Nacional en 1982. Tras más de 40 años, el libro se ha vuelto a imprimir en una edición facsimilar que revive la magia que empujó a toda una generación de fotógrafos a aprehender unicornios con sus cajas mágicas de cartón. Para aprender a aprehender, “comprimiendo su esencia, toda clase de personas, objetos y lugares […] por la eternidad, para ser sacados cuando alguien los necesite”, la nueva edición facsimilar puede adquirirse en la librería del Centro de la Imagen, en la Ciudad de México.

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