EL EJE DEL MAL ES HETEROSEXUAL. FIGURACIONES, MOVIMIENTOS Y PRÁCTICAS FEMINISTAS QUEER

EL EJE DEL MAL ES HETEROSEXUAL. FIGURACIONES, MOVIMIENTOS Y PRÁCTICAS FEMINISTAS QUEER

Editorial:
TRAFICANTE DE SUEÑOS
Materia
Género
ISBN:
978-84-96453-04-3
Páginas:
181
Encuadernación:
Rústica
$315.00 MXN
IVA incluido
Disponible en 2 semanas
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El eje del mal es heterosexual versa sobre movimientos, prácticas y figuraciones queer contextualizándolos dentro del contexto peninsular y europeo.

Este libro surgió de una serie de encuentros donde problematizamos tanto el concepto como las teorías y prácticas queer, y analizamos sus relaciones, acuerdos y desacuerdos con otros movimientos feministas, okupas y de gais y lesbianas. Este libro es deudor de esas discusiones y de una particular visión de lo político: queríamos reclamar lo trans y lo inter de lo queer; queríamos hablar de las complejidades y contradicciones de las identidades múltiples; queríamos discutir las conexiones constitutivas de las diferentes opresiones; queríaos, también, hacer un texto que rompiera con el referente estadounidense y tuviera diferentes voces y tonos.

Este híbrido, surgió del hartazgo del que, como señala Bárbara Smith, la transfobia, la lesbofobia y la homofobia sean las últimas opresiones en ser mencionadas, cuestiones poco serias que distraen de la lucha contra los "enemigos principales" y fragmentan a la "izquierdqa"; al tiempo que se acuasa a los moviminetos queer de ser particularistas e interesarse solo por "lo meramente cultural", lo "estético", lo "teatral" de la sexualidad. Ello nos ha llevado a reflexionar sobre cómo se construyen los consensos y las multitudes en los colectivos o moviminetos sociales, sobre la base de posponer, desdibujar o incluso elimar determinadas demandas de la agenda como "secundarias" o "particulares".

Este libro surge también del rechazo a la dicotomía personal/político y al establecimiento de un determinado espacio político como el único desde el que reclamar resistencia. Porque, para muchas personas, lo quieran o no, sus propios cuerpos abyectos ya son "política", cotidianos coampos de batalla susceptibles de ser interpelados violentamente y a su vez cuerpos-resistencia que cortocicuitan las normatividades.