LA IMAGEN POLÍTICA

LA IMAGEN POLÍTICA

Editorial:
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES ESTETICAS
Materia
Congresos, actas y memorias
ISBN:
978-970-32-1883-7
Páginas:
650
Encuadernación:
Rústica
$650.00 MXN
IVA incluido
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Este coloquio estará dedicado al estudio de la función del arte en la política y la determinación política del fenómeno artístico. Nos interesa discutir:

1) La intervención de lo artístico en el establecimiento, exaltación,

convalidación o erosión del poder político.

2) La dinámica de poder en la producción estética.

3) Las réplicas sociales a la hegemonía.



También es preciso examinar la investidura sensible de la política y la discusión de la noción de “poder” de las imágenes como artefactos activados.

Es decir, las analogías que existen entre la legitimidad del poder y la atribución de poder que damos a las obras o a los mismos artistas. La política involucra decisiones, genera documentos como contratos y leyes, y actos de gobierno o de oposición al régimen. Los medios artísticos siempre se han desempeñado como una articulación complementaria para los procesos políticos en ceremonias, fiestas, partituras, monumentos, retratos, monedas, carteles y grafitti, edificios, programas televisivos, etcétera.

Al abordar el uso, genealogía y tipología de las imágenes políticas situadas en su contexto, la historia del arte busca entender su compleja dinámica de producción, recepción y revisión. Además de volver legibles las imágenes políticas del pasado, nuestra disciplina puede analizar la relación entre una construcción artística y su función comunicativa.

Las imágenes aparecen en los procesos políticos como fuerzas simbólicas que sirven tanto para la persuasión o manipulación colectiva, como para la auto-definición de la sociedad. Sin embargo, la obra de arte no funciona sólo como ilustración unidimensional del poder o recurso identitario, pues está sujeta a la ambigüedad y resignificación. Sus efectos no son lineales: una imagen con frecuencia acaba generando un mensaje contradictorio en la mente de sus destinatarios, según las capacidades de recepción de éstos, sus normas y costumbres, o su malicia visual. Incluso se le mira como botín en disputa, merced a un mecanismo de apropiación, por las distintas facciones contendientes. En suma, el estudio de la producción y recepción de las imágenes políticas permite obtener conclusiones acerca del papel que tienen los valores del Estado en la formación de una comunidad y los inevitables conflictos por asumir su control.