LUJURIA. HISTORIA DE LOS AFECTOS

LUJURIA. HISTORIA DE LOS AFECTOS

Editorial:
CUEC
Materia
Cine
ISBN:
978-607-02-5867-1
Páginas:
176
Encuadernación:
Rústica
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El pecado de lujuria aparece consignado tanto en la lista de los 8 vicios malvados del Monge Evagrio Póntico (siglo IV) como en la de los 7 pecados capitales de san Gregorio Magno (siglo VI) en la que Dante Alighieri se basa para la narración de los tormentos a los que se somete a los viciosos en la divina comedia (siglo XIV). La lujuria se ha representado a lo largo de la historia de la humanidad por gran diversidad de artistas y ha sido motivo de reflexión y extravío para teólogos, moralistas y filósofos porque su emergencia no puede dejar a nadie indiferente e intocado.

Derivado del Coloquio Internacional de Cine y Filosofía. Historia de los Afectos, la UNAM presentó la colección Historia de los afectos, ensayos sobre cine y filosofía avaricia/lujuria, coordinada por el cineasta Armando Casas y la filósofa Leticia Flores Farfán, con el propósito de crear un diálogo entre teoría conceptual y narrativa visual que toma como pretexto los siete pecados capitales.

En entrevista, Flores Farfán dijo que esta obra se conformó para generar un intercambio entre el pensamiento (filosofía) y contar historias (cinematografía) en torno a las poéticas de la condición humana.
Vincular expresiones

La idea de los siete pecados capitales es una forma inteligible de vincular las dos expresiones; “comenzamos con avaricia porque es un exceso muy contemporáneo. Lo hacemos al tomar a la cinematografía como pretexto”, comentó la doctora en filosofía.

En el ejemplar dedicado a la avaricia, se encuentran textos con reflexiones teóricas de Santo Tomás de Aquino, Dante Alighieri, Baruch Spinoza e Immanuel Kant para analizar personajes de la cinematografía como en Avaricia, de Erich von Stroheim, y El lobo de Wall Street, de Martin Scorsese.

Mientras que en el libro dedicado a la lujuria se explica que este pecado ha sido representado por diversos artistas y motivo de consideraciones de teólogos, moralistas y filósofos porque “su emergencia no puede dejar a nadie indiferente o intocado”.

Contiene opiniones de Guilles Deleuze, San Agustín, Santo Tomás y Michel Foucault para entrar luego al terreno audiovisual con obras como El último tango en París, de Bernardo Bertolucci, y Susana, de Luis Buñuel.