TRISTAN TZARA. EL SURREALISMO DE HOY

TRISTAN TZARA. EL SURREALISMO DE HOY

Editorial:
GODOT
Año de edición:
Materia
Teoría
ISBN:
978-987-1489-92-3
Páginas:
112
Encuadernación:
Rústica
$500.00 MXN
IVA incluido
En stock
Añadir a la cesta

Plantear el problema de la libertad intrínseca e integral del individuo sin tener en cuenta la división en clases de la sociedad actual es, desde ya, hacer el juego a los mistificadores; pero contribuir a la iniciativa que, bajo la máscara de la nobleza de sentimientos, trata de justificar su voluntad de regresión, no demuestra menos inconciencia. Mediante su método de análisis, hace ya mucho tiempo que los marxistas han desenmascarado estas deshonestidades del espíritu, en las que la buena o mala fe empleada en ellas no entra en consideración cuando se trata de estudiar su funcionamiento sobre el plano de los intereses de clase.
En una esfera reducida, hoy, cuando el desgarramiento del poeta se manifiesta conjuntamente con la sacudida que divide las conciencias entre un mundo presente y un mundo por venir, la poesía debe querer superarla objetivando, aun a través de la precariedad de las condiciones que le reserva la sociedad capitalista, la realidad única de la vida. Ella prefigura ya la naturaleza del hombre, de ese hombre al que algunos de nosotros hemos dado por tarea conducir al pleno desarrollo de sus facultades profundas.

Tristan Tzara, seudónimo de Samuel Rosenstock (aunque Tzara siempre negó que este fuera su nombre), nació en Moinesti, Rumania, el 4 de abril de 1896. En 1916, en Zürich, Suiza, fundó el movimiento Dada, junto con Marcel Janco, Hugo Ball y Huelsenbeck, y el alsaciano Hans Arp. Publicó diversos números de la revista Dada, que tuvo una notable influencia en los círculos intelectuales de Alemania y Francia. En 1919 llegó a París, donde estableció el centro del movimiento dadaísta con los colaboradores de la revista Littérature: André Breton, Louis Aragon, Philippe Soupault, Francis Picabia y Jacques Rigaut, entre otros. En 1922 se distanció de Breton y sus amigos, que más tarde darían forma al surrealismo. En 1929 se reconcilió con los surrealistas hasta 1935, cuando se separó definitivamente para adherir a la política del partido Comunista. En la Segunda Guerra Mundial se sumó a la resistencia francesa y obtuvo la ciudadanía en 1947, año en que se afilió al Partido Comunista Francés. Tzara falleció en París, Francia, el 25 de diciembre de 1963.