Alexis Landín nació en la Ciudad de México en 1997, hijo de padres oriundos de Oaxaca y de la Colonia Morelos —uno de los territorios más intensos y simbólicos en el corazón de la capital. Creció rodeado de la cultura muralista mexicana, donde la supervivencia, la lucha de clases y la tensión social aparecen inscritas en los muros como parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Influenciado por este imaginario urbano y popular, Landín desarrolló una mirada profundamente ligada a la experiencia callejera y a la vida nocturna de la Ciudad de México. Su trabajo explora la fragilidad humana, el deseo, la violencia cotidiana y la intimidad que emerge dentro de una realidad mexicana contemporánea.