AA.VV
Esta obra reflexiona sobre la importancia
del jardín como un espacio emocional. Se
conoce al jardinero como un intérprete del
paisaje vivo, rechazando las prácticas
paisajísticas puramente estéticas o
formales. El jardín se presenta como un
lugar de aprendizaje, contemplación,
creación compartida y armonía entre
arquitectura, naturaleza y ser el humano.