Este estudio muestra que existe un alto número de viviendas deshabitadas. También nos informa acerca de una significativa cartera vencida en algunos de los organismos financieros. Estos síntomas indican la necesidad de incrementar los nuevos programas, como los de mejoramiento y rehabilitación del parque habitacional, así como la urgente formulación de una política nacional urbana para definir un desarrollo urbano sostenible y dotar a los gobiernos locales de los instrumentos necesarios para enfrentar los desafíos que presentan las ciudades mexicanas en el siglo XXI.