SOLANGE LEBOURGES. LO BAILADO, NADIE ME LO QUITA.

SOLANGE LEBOURGES. LO BAILADO, NADIE ME LO QUITA.. MEMORIA Y EXPERIENCIA DE UNA BAILARINA

Editorial:
NICOLASA
Año de edición:
ISBN:
978-607-59482-2-5
Páginas:
184
Encuadernación:
Rústica
$350.00 MXN
IVA incluido
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El arte de la danza va más allá de lo que se ve en el escenario; es una vida de sacrificios, desafíos y momentos de éxtasis. La nueva edición del libro, Lo bailado, nadie me lo quita. Memoria y experiencia de una bailarina, de la artista franco-mexicana Solange Lebourges,nos invita a adentrarnos en ese mundo tan particular, donde las exigencias de la danza se cruzan con las demandas de la vida cotidiana.

Solange ofrece una mirada profunda y personal sobre su experiencia en el mundo de la danza, no sólo como intérprete en una de las más importantes compañías de danza contemporánea de México, el Ballet Teatro del Espacio, sino también como docente.

Lo bailado, nadie me lo quita nos revela un universo poco conocido por los amantes de la danza: la vida diaria de los bailarines. Es un universo de decisiones pequeñas y grandes, de dudas que surgen antes de cada función, de ensayos que parecen no tener fin, de giras agotadoras y de momentos que nos permiten vislumbrar lo mejor del arte y de la humanidad.

El libro ofrece una visión honesta sobre cómo se construye una carrera profesional en la danza, reflejando la complejidad de equilibrar los sueños artísticos con los sacrificios de la vida cotidiana.

Solange Lebourges

Comenzó a tomar clases de ballet a los siete años con Françoise Barre. Se formó en Francia con Solange Golovina, Suzanne Lorcia (de la Ópera de París), Nora Kiss, Rosella Hightower, Marika Besobrasova y Adolfo Andrade. En México, durante veinticinco años fue solista principal del Ballet Teatro del Espacio (BTE) e intérprete de las obras del maestro Descombey.

En 1969 recibió de manos de Serge Lifar el segundo lugar del Premio de la Scène Française y en 1984 el Premio de la Unión de Críticos y Cronistas de Danza y Música por su interpretación de Silencio de Michel Descombey. En 1998 recibió el reconocimiento del Cenidi-Danza José Limón del INBAL “Una vida en la danza” y la Medalla de Bellas Artes en ocasión de su retiro en julio de 2004. El libro México, su apuesta a la cultura la nombra una de las bailarinas más significativas del siglo XX en México. En mayo del 2006, recibió el Premio Danzante de la SOMEC.

En noviembre 2018, fue reconocida como Creadora Emérita del Sistema Nacional de Creadores Artísticos.

Es Caballero de la Orden de las Artes y las Letras del gobierno francés.